Todo sistema crítico tiene dos umbrales de falla: el real y el oficial. El primero es el punto donde el sistema deja de operar. El segundo es el punto donde la institución admite que dejó de operar.
La distancia entre ambos es donde ocurre la operación real.
En el Nodo Aguascalientes, esa distancia existe en tres sistemas simultáneamente: agua, permisos federales, estabilidad operativa del corredor. Ninguno ha colapsado oficialmente. Los tres están más cerca del umbral real de lo que reportan los indicadores.
Cuando la distancia entre umbrales es grande, los incentivos se reorganizan:
No hay mala fe. Hay operadores que saben que reconocer la distancia implica responsabilidades que nadie asignó y soluciones que nadie tiene.
Las métricas públicas miden lo que pasó. No miden lo que falta para que pase lo que no puede pasar.
No necesita optimismo. No necesita tolerancia al riesgo.
Necesita poder nombrar la distancia sin necesitar que otros confirmen primero. Eso es incómodo. Pero es lo único que permite operar antes de que la distancia desaparezca.
Este documento describe patrones observables con datos públicos disponibles en CONAGUA, REPDA y registros locales. No atribuye intención a actores individuales. No prescribe acciones.